El negocio de las imitaciones le resta el 4,4% de las ventas del sector, según cálculos de la Oficina de Propiedad Intelectual comunitaria

Medicamentos falsificados incautados en una operación de la Guardia Civil

Por Internet se pueden encontrar anuncios que prometen vender Viagra e incluso tratamientos contra el cáncer sin receta. Además de ilegal, es peligroso, porque en muchos casos se trata de fármacos falsificados, que no han pasado los controles de seguridad, que pueden ser simples placebos y que incluso pueden contener sustancias nocivas. En total, los medicamentos falsos le cuestan al sector farmacéutico de la Unión Europea (UE) 10.188 millones de euros cada año, lo que representa el 4,4% de las ventas legítimas anuales del sector en la UE. En el caso de España, son 1.170 millones de euros y un 5,9% de la facturación. Además, se producen pérdidas millonarias en impuestos. Estos datos se desprenden de un nuevo informe de la Oficina de Propiedad Intelectual de la Unión Europea (EUIPO), realizado a través del Observatorio Europeo de las Vulneraciones de los Derechos de Propiedad Intelectual.

Vender menos a través de los canales legales le cuesta dinero a las farmacéuticas, y esto, según el organismo comunitario, se traduce en menos empleo e inversiones. “Tal reducción de las ventas se traduce en la pérdida directa de 37.700 puestos de trabajo en el sector farmacéutico en la UE, puesto que los fabricantes y distribuidores legítimos de medicamentos contratan a un número inferior de trabajadores de los que necesitarían si no hubiera falsificaciones”, advierte. Si añadimos los efectos en cadena que la falsificación de estos medicamentos tiene en el mercado, se suman a la pérdida 53.200 puestos de trabajo en otros ámbitos de la economía de la UE.

La falsificación de medicamentos cuesta 10.200 millones al año a la UE

También las arcas públicas sufren por la picaresca de los fármacos falsos. “Se calcula que, en la UE-28, estos productos falsificados han generado pérdidas de 1.700 millones euros en ingresos fiscales en términos de impuestos sobre la renta de las familias, cotizaciones a la seguridad social, e impuesto de sociedades”, recuerda la EUIPO.

Un grave peligro para la salud

“Sabemos, gracias al análisis realizado por la Organización Mundial de la Salud (OMS), que se falsifican medicamentos, tanto genéricos como innovadores, desde productos para el tratamiento del cáncer hasta analgésicos muy baratos. Estas falsificaciones pueden resultar tóxicas y constituir un grave peligro para la salud. En nuestro informe se refiere que también pueden ejercer un grave impacto en la economía y en el empleo. Aspiramos a que nuestros datos y nuestros estudios basados en información contrastada ayuden a los responsables de la formulación de políticas a diseñar respuestas al reto que supone la lucha contra los fármacos falsos”, ha declarado a través de un comunicado António Campinos, director ejecutivo de este organismo.

En el estudio farmacéutico se incluyen dos casos concretos como ejemplo. Uno localizado en Alemania, por el que un proveedor servía a las farmacias productos falsificados adquiridos en el extranjero, a través de sistemas paralelos e ilegales. Se trataba de cápsulas usadas en tratamientos para pacientes con cáncer. Un enfermo dio la voz de alarma en 2014 al detectar que sus píldoras no eran como las originales. El segundo ejemplo es una operación a nivel mundial contra distribuidores ilegales en Internet. Se iniciaron 429 investigaciones, se suspendieron 550 anuncios en línea de medicamentos ilegales y se clausuraron 2.414 sitios web. Entre los medicamentos falsificados e ilegales (algunos estaban caducados y se había cambiado la fecha) incautados durante la operación había fármacos para la presión arterial, pastillas para tratar la disfunción eréctil, medicamentos contra el cáncer y suplementos dietéticos.

España, muy golpeado por las imitaciones

El informe calcula por países el impacto de la falsificación de medicinas. En España, señala, se estima que hasta 1.170 millones euros, lo que equivale al 5,9% de las ventas del sector farmacéutico español, se pierden cada año como resultado de las falsificaciones (un porcentaje entre los más altos de los grandes países de la UE), y provoca, además, “una pérdida directa de 3.223 puestos de trabajo”.

Italia es de los más destacados en cuanto a valores absolutos. En el informe se estima que hasta 1.590 millones —lo que equivale al 5% de las ventas del sector farmacéutico de este país— se pierden cada año como resultado de las falsificaciones, con una pérdida directa de 3.945 puestos de trabajo. En Alemania son más de 1.000 millones de euros (2,9% de las ventas) y 6.951 puestos de trabajo. Y en Francia se estiman más de 1.000 millones (3% de las ventas) y 3.667 empleos. En el caso de Reino Unido, son 605 millones de euros (3,3% de las ventas) y 2.940 puestos de trabajo afectados.

Según el informe, la industria farmacéutica de la UE está formada por más de 40.000 empresas, de las cuales 3.000 son fabricantes y el resto son distribuidores al por mayor. El tamaño medio de las empresas varía considerablemente entre los dos grupos; el de los fabricantes tiene 150 trabajadores por empresa y el de los distribuidores tiene 15 trabajadores por empresa.

Fuente: http://economia.elpais.com/